Iridotomia periférica con láser YAG

Es un tratamiento indicado en pacientes con glaucoma por ángulo estrecho o cierre angular o en aquellos pacientes con riesgo de desarrollar glaucoma por tener un ángulo iridocorneal estrecho. En el ángulo iridocorneal se encuentra el trabéculo, encargado de drenar el humor acuoso que el ojo produce. Cuando este ángulo es muy estrecho o está cerrado, el humor acuoso no se alcanza a eliminar por el trabéculo y se acumula al interior del ojo elevando la presión intraocular. Si esta elevación es sostenida en el tiempo, producirá daño en el nervio óptico y pérdida de visión lo que se llama glaucoma.

Este procedimiento consiste en realizar mediante láser un pequeño agujero en el iris (la parte de color del ojo) que ayuda al flujo de humor acuoso. Este pequeño agujero no es visible sin un microscopio por lo que nadie lo notará. El principal beneficio de este procedimiento (no es una cirugía) es prevenir que el ángulo se cierre completamente y haya elevación de la presión intraocular. En aproximadamente un 75% de los casos se logra abrir el ángulo o prevenir un cierre agudo después de realizar este procedimiento láser cuando el diagnóstico es inicial.



El procedimiento.

Se le aplicarán gotas de anestesia, para achicar la pupila y exponer la periferia del iris y para bajar la presión intraocular o prevenir que esta pueda elevarse después del láser. El paciente debe sentarse y apoyar su cabeza en una máquina similar a la usada en la clínica oftalmológica y se aplicará un lente de contacto sobre el ojo. Es importante mantener la cabeza y el cuerpo quieto y con el otro ojo mirar un punto de fijación que se le indicará. Puede ver que le llegará harta luz lo que podría encandilarlo y los disparos de láser se sentirán como un click. Algunos pacientes refieren que sienten una pequeña molestia como una puntada. Terminado el tratamiento que dura aproximadamente 5 minutos,  su visión será borrosa por un par de horas y deberá aplicarse gotas de corticoides 1 gota cada hora por el primer día (solo durante el día) y luego 1 gota 4 veces al día por 1 semana. Además, deberá continuar inmediatamente con las gotas que usa habitualmente y en casos en que la presión intraocular se eleve después del tratamiento, se le indicarán gotas para disminuirla.

Izquierda: ángulo iridocorneal estrecho. Flecha roja muestra el cuerpo ciliar en dónde se produce el humor acuoso. Fechas amarillas muestran el flujo de humor acuoso que no puede atravesar la pupila y desplazan el iris el cual bloquea al trabéculo (flecha azul). Imagen de la derecha arriba muestra un OCT de segmento anterior de un ángulo abierto con el trabéculo no ocluido (flecha blanca). Imagen de la derecha y abajo es otro OCT de segmento anterior con un ángulo estrecho y trabéculo bloqueado.
Flecha azul indica un agujero de iridotomía periférica permeable. Se realizó en la región temporal del iris para disminuir los efectos visuales que pudiera producir cuando se ubica por debajo del párpado por el efecto prismático de la lagrima.

Efectos adversos.

Es un procedimiento muy seguro y con mínimas complicaciones. La más común es en algunos casos un alza transitoria de la presión intraocular que se puede manejar con gotas. También puede producirse inflamación por lo que se prescriben gotas antiinflamatorias después del procedimiento. Otras veces puede producirse un pequeño sangrado por el agujero del iris que se pasa en algunas horas y no produce consecuencias negativas para el ojo y solo un poco de visión borrosa. Pacientes que utilizan anticoagulantes se recomienda que tengan un INR menor de 3. Algunos pacientes describen fenómenos visuales como encandilamiento, sombras, líneas o visión borrosa que dura un par de días después del láser y que no requieren de tratamiento específico.