Ojo Seco

Es un problema muy común en la población y muy poco diagnosticado ya que generalmente las molestias que el paciente siente no se correlacionan con los hallazgos que el oftalmólogo observa en el ojo.

El síndrome de ojo seco puede llegar a ser una enfermedad muy molesta, ocasionando las siguiente alteraciones:

  • Ardor ocular.
  • Sensación de arenilla en los ojos.
  • Visión borrosa que mejora al pestañar.
  • Dolor de cabeza
  • Ojos rojos
  • Infecciones corneales

La película lagrimal que baña al ojo no es solamente para mantenerlo húmedo, también cumple funciones de lente para difractar la luz que atraviesa el ojo y contiene elementos que impiden el ingreso de gérmenes a la córnea. Por estas razones los pacientes con sequedad ocular pueden presentar además visión borrosa e infecciones corneales.

Las causas de sequedad ocular se pueden dividir en dos grupos:

  • Por falta de producción de lágrima. En estos casos el ojo no produce la cantidad de lágrima mínima que necesita. Esto puede ser producto de:
    • Enfermedad de Sjögren.
    • Enfermedades de la glándula lagrimal.
    • Consumo de algunos medicamentos como antihistamínicos, diuréticos y antidepresivos entre otros.
    • Post cirugía, principalmente LASIK y cirugía de catarata.
    • Uso extendido de lentes de contacto.

El test de Schirmer ayuda a evaluar la producción de lágrima por el ojo. Mediante unos papelillos se cuantifica la producción de lagrima por el ojo.

ojo-seco-1
  • Por evaporación excesiva de la lágrima. Esta es la causa más común. Pese a que el ojo produzca una cantidad adecuada de lágrima, esta permanece menos tiempo en el ojo. Las principales causas son:
    • Disminución de la frecuencia de pestañeo. El pestañeo es necesario para que la película lagrimal se distribuya uniformemente sobre el ojo y se renueve. Cuando la frecuencia de pestañeo disminuye (por ejemplo al leer, estar frente a un computador o ir al cine) la lágrima se encuentra más expuesta a evaporarse.
    • Por otro lado ambientes con escasa humedad y el uso de ventiladores, aire acondicionado y calefacción producen evaporación de la lágrima.
    • Blefaritis posterior. Esta patología típica de los pacientes con rosácea ocular, produce daño de las glándulas de Meibomio. Existen alrededor de 40 glándulas de Meibomio en cada párpado superior e inferior y son las responsables de producir la capa lipídica de la lágrima, encargada de mantener la lágrima estable en el ojo y evitar su evaporación.
ojo-seco-2

Agujeros de glándulas de Meibomio con tapones.

El test de ruptura de la lágrima (BUT) evalúa la estabilidad de esta en la superficie ocular. Valores menores a 10 segundos indican una evaporación precoz de la lágrima.

Uno de los aspectos claves en el ojo seco es la inflamación asociada que se produce en la superficie ocular. Esta inflamación es parte importante de la sintomatología y de las complicaciones asociadas que pueden haber producto de este cuadro, tales como: infecciones, heridas y cicatrizaciones anómalas, crecimiento de vasos sanguíneos, pérdida de transparencia corneal y úlceras corneales llegando hasta la perforación ocular.

Tratamiento del ojo seco

Este debe ser escalonado, partiendo por la lubricación con lágrimas artificiales hasta el manejo quirúrgico en casos más severos. Los resultados del tratamiento son lentos y se consiguen cuando el paciente es constante en seguir las indicaciones. Se recomiendan controles periódicos para ir evaluando el estado de avance y ajustar la terapia en caso de ser necesario.

Los pilares en el tratamiento del ojo seco son:

  • Re establecer la osmolaridad normal de la lágrima. Esto se logra con lágrimas artificiales suplementarias. Idealmente sin persevantes. Se aplican mínimo 1 gota 4 veces al día. Es muy importante que sean lágrimas recetadas por su oftalmólogo ya que muchas veces los pacientes compran por su cuenta en las farmacias gotas para el ojo rojo que van a terminar empeorando la situación pues no contienen lubricante
  • Controlar la inflamación ocular mediante el uso de corticoides de superficie.
  • Evitar la evaporación de la lágrima: mediante el uso de lágrimas con componente lipídico. También manejando los factores ambientales que producen evaporación lagrimal.
  • Control de la blefaritis posterior: aseo de pestañas, calor local y masaje palpebral para exprimir las glándulas de Meibomio. Uso de Doxiciclina o Azitromicina para desinflamar el borde libre palpebral. Alimentación rica en omega 3 para mejorar la producción de la capa lipídica de la lágrima por las glándulas de Meibomio.
  • Disminución de la eliminación de la lágrima mediante el cierre del punto lagrimal inferior ya sea con tapones (reversible) o con cirugía (irreversible).
ojo-seco-3

Tapón lagrimal en punto inferior.

El tratamiento del ojo seco debe hacerse como regla antes de una cirugía refractiva con láser o lentes intraoculares, así como previo a la cirugía de catarata. Esto aun que los pacientes no presenten grandes molestias pero el oftalmólogo note una superficie ocular muy dañada por sequedad ya que los resultados de estas cirugías están condicionados a una optima superficie ocular previa.