Blefaritis y Chalazion

La blefaritis corresponde a una inflamación de los párpados.

Es una patología muy común:

  • En niños es muy frecuente de ver caspa en las pestañas y orzuelos o chalazion.
  • En adultos, sobre todo en aquellos con piel muy blanca, vemos sus párpados enrojecidos y con pérdida de pestañas.

Los síntomas y signos de blefaritis son:

  • Ardor y sensación de sequedad ocular.
  • Caspa en las pestañas y aspecto pegoteado de estas, con pérdida de pestañas.
  • Lagrimeo
  • Dolor al pestañar.
  • Visión borrosa fluctuante, que mejora al pestañar.
  • Picazón y enrojecimiento de los párpados.

La blefaritis se puede dividir en 2 tipos, sin embargo la mayoría de los pacientes tienen ambos:

  1. Blefaritis anterior: corresponde a aquella que afecta principalmente a las pestañas. Puede ser producida por:
    • Estafilococo: es una bacteria que habita normalmente en las pestañas pero que por diversos motivos puede aumentar su población y producir una respuesta inflamatoria de las pestañas y del borde palpebral. Se caracteriza por producir disminución del número de pestañas, heridas en el borde del párpado y una secreción que se une a las pestañas. Puede ser dolorosa.
    • Demodex: son parásitos que habitan normalmente en las pestañas, pero que al igual que en el caso del estáfilococo, pueden generar inflamación palpebral. También generan una típica secreción que se pega a las pestañas y obstrucción del ducto de las glándulas de Meibomio.
    • Seborreica: típica de los niños o de adultos mayores. Las glándulas ubicadas en el borde palpebral comienzan a secretar su contenido de manera exagerada, depositándose éste en las pestañas a manera de caspa.
  1. Blefaritis posterior: se caracteriza por:
    • Disfunción de las glándulas de Meibomio: estas glándulas, con un número aproximado de 40 en cada párpado, se encargan de producir la capa lipídica de la lágrima. Esta capa lipídica es sumamente importante ya que evita que la lágrima se evapore del ojo. Las glándulas de Meibomio tienen unos conductos de salida los cuales muchas veces se tapan, sin embargo la glándula sigue produciendo su contenido pero no puede expulsarlo por lo que aumenta de tamaño y se inflama produciendo un chalazion. Finalmente la glándula si no logra contrarrestar esta oclusión de su ducto simplemente se atrofia y muere.
blefaritis-chalazion-1

A: glándulas de Meibomio (flecha) de un párpado inferior vistas por meibografía. B: sector con atrofia de glándulas. C: paciente con blefaritis mixta severa. Nótese en el párpado inferior los collaretes en las pestañas. En el párpado inferior 2 chalazion. También resalta el ojo rojo. D: la flecha indica unos tapones en el ducto de salida de glándulas de Meibomio. E: paciente con rosácea ocular. La flecha indica un sector de atrofia glandular de Meibomio y queratinización del borde libre palpebral que produjo una ulcera corneal e invasión de vasos sanguíneos en la córnea.

Chalazion

Como se mencionó, es un aumento de volumen y enquistamiento de una glándula de Meibomio que tiene su ducto tapado. Puede sobre infectarse y comprometer todo el párpado produciendo un cuadro de celulitis el cual debe ser tratado con antibióticos sistémicos. El chalazion se manifiesta por un aumento de volumen doloroso, indurado y enrojecido en el borde palpebral. Se debe tratar con:

  • Calor local: lo que permite que el contenido se vuelva más líquido y pueda atravesar la oclusión.
  • Masajes: comprimiéndolo y estimulando que el contenido salga.
  • Ungüento antibiótico con antiinflamatorio: permite aliviar la inflamación y evitar la sobre infección.
  • Aseo de pestañas: para evitar que se formen nuevamente.
  • Drenaje quirúrgico: si el tratamiento anterior no ha funcionado o el chalazion lleva más de 30 días, se recomienda el tratamiento quirúrgico el cual se realiza con anestesia local en el párpado y evirtiendo este para drenarlo por la cara interna y no dejar cicatriz. Es un procedimiento ambulatorio, rápido y poco doloroso.
  • Queratinización del borde libre palpebral: lo que genera que el párpado se vuelva menos suave y pueda erosionar la superficie del ojo.

Tratamiento de la Blefaritis

Es un tratamiento largo, a base de muchos pasos pero que cuando son hechos como se indica, en un par de semanas el paciente nota la mejoría.

  • Lubricación: con uso de lágrimas artificiales, idealmente sin preservantes, mínimo 1 gota 4 veces al día. Es muy importante que sean lágrimas recetadas por su oftalmólogo ya que muchas veces los pacientes compran gotas para el ojo rojo a la venta en farmacias y que van a terminar empeorando la situación pues no contienen lubricante.
  • Calor local y masaje palpebral: principalmente para blefaritis posterior en que hay una oclusión o producción espesa de las glándulas de Meibomio. El masaje debe hacerse en el párpado superior hacia abajo y en el párpado inferior hacia arriba. (ver figura)
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  • Aseo de pestañas: para esto puede utilizarse: shampoo de niños diluido en agua o productos específicos para el aseo de pestañas que contienen aceites del árbol del té, resinas y otras sustancias que ayudan a desinflamar el párpado y eliminar el Démodex. El aseo de pestañas debe realizarse entre 1 a 2 veces al día y por un largo período, muchas veces a permanencia.
  • Alimentos ricos en omega 3 como nueces, linaza, zapallo y pescados tipo salmón y atún.
  • Ungüento antibiótico en las pestañas para eliminar la presencia del estafilococo.
  • Doxiciclina o azitromicina. Antibióticos de uso sistémico que se utilizan por su efecto antiinflamatorio en el borde libre del párpado.